Origen

La plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla es una de las grandes joyas arquitectónicas de la ciudad sevillana. Un templo para la tauromaquia.

Un edificio con “una arquitectura tardo-barroca, propia de la segunda mitad del siglo XVIII, apuntando ya hacia el clasicismo”, tal y como refleja la web de la propia Real Maestranza.

Su construcción empezó en 1733, sobre los vestigios de una primera plaza de madera y rectangular. Su construcción fue impulsada por la Real Maestranza de Caballería, en una zona cercana al río Guadalquivir, conocida como ‘Monte del Baratillo’.

La obra, realizada en piedra y ladrillo, se prolongó durante más de un siglo hasta completarse en 1881.

Una plaza única y con un diseño ovalado del ruedo que la hace diferente y con una personalidad propia.

Una edificación adosada en un entorno formado por tres calles: Paseo de Cristóbal Colón, Adriano y Antonia Díaz.

Plaza de La Maestranza

Donde la historia se forja en cada lance