La Real Maestranza de Caballería
Es una corporación nobiliaria fundada en 1670 bajo el reinado de Carlos II.
El necesario adiestramiento que la nobleza realizaba para la defensa del reino hizo que se empleara al toro como elemento ideal para la práctica de la equitación de combate y el manejo de las armas, transformando el enfrentamiento con el animal en una escuela de valor, destreza y disciplina militar.
Con el tiempo, estos ejercicios de entrenamiento en recintos cerrados atrajeron al público y fue ganando peso el toreo popular, lo que hoy es la lidia a pie, con respecto al toreo a caballo, lo que sería hoy el rejoneo.
Este devenir histórico le ha llevado a esta Real Corporación a ser propietaria de la más emblemática Plaza de Toros, dedicando los ingresos que obtiene de ella y de su patrimonio, al mantenimiento de la misma, al mecenazgo cultural y la asistencia benéfico-social, cumpliendo así con su vocación de servicio a la Corona y por ende, a la Sociedad.



